Castigan Apoyos para Madres Trabajadoras; Menos Recursos a no Derechohabientes

©PAULO CANTILLO

Durante el primer semestre, el gasto del programa de subsidios para las mamás sin seguridad social, estrategia que reemplazó a las estancias infantiles, se redujo 49.2 por ciento.

Pese a que se trata de población en alta vulnerabilidad, debido a que está en condiciones de informalidad, el gobierno ha reducido el gasto en subsidios para las madres trabajadoras sin seguridad social, en medio de la pandemia de covid-19.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda, el Programa de Apoyo de Hijos de Madres Trabajadoras —que reemplazó al programa de Estancias Infantiles— gastó 601 millones 434 mil pesos entre enero y junio de 2020, lo que representa una disminución de 49.2% real frente al mismo periodo de 2019.

Para Mariana Campos, directora del Programa de Gasto Público de México Evalúa, la reducción del gasto en el Programa de Apoyo para Madres Trabajadoras puede estar relacionado con la falta de operación de guarderías a raíz de la epidemia.

Sin embargo, consideró que el gobierno cometió un error estructural al desaparecer el programa de Estancias Infantiles y convertirlo sólo en una transferencia monetaria.

En tanto, el Programa de Atención a la Salud y Medicamentos Gratuitos a la Población no afiliada a la Seguridad Social, que sustituyó al Seguro Popular a través de la creación del Insabi, ejerció 36 mil 920 millones de pesos durante el primer semestre, lo que implica una reducción de 12.2% en términos reales frente al presupuesto ejercido en el mismo lapso del año pasado.

MENOS APOYO SOCIAL A MADRES E INFORMALES

En medio del impacto del covid-19, el gobierno ha castigado el gasto de los programas que atienden la salud de la población no derechohabiente y a las madres trabajadoras sin seguridad social, poblaciones en alta vulnerabilidad dado que están bajo condiciones de informalidad.

Datos de la Secretaría de Hacienda señalan que el Programa de Atención a la Salud y Medicamentos Gratuitos a la Población no afiliada a la Seguridad Social ha ejercido 36 mil 920 millones de pesos durante enero-junio de 2020, lo que ha implicado una reducción de 12.2% en términos reales frente al ejercido en igual lapso de 2019. Este programa fue el que reemplazó al Seguro Popular a través de la creación del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi).

Asimismo, el reporte de Hacienda establece que en el Programa de Apoyo de Hijos de Madres Trabajadoras se ha gastado 601 millones 434 mil pesos durante enero-junio de 2020, lo que implicó una reducción de 49.2% real frente a igual lapso de 2019. Este programa reemplazó al programa de Estancias Infantiles que ofrecía guarderías gratuitas a las mujeres que laboraban en la informalidad.

SALUD

Mariana Campos, directora del Programa de Gasto Público de México Evalúa, explicó a Excélsior que lo que ocurre con el programa de Atención a la Salud y Medicamentos Gratuitos a la Población no Derechohabiente es un síntoma de lo que pasa en todo el sector salud, el cual presenta un subejercicio en el primer semestre, e incluso gasta menos que el año pasado.

Añadió que cuatro son los factores que influyen en el menor gasto de este programa. “Primero, el boquete de ingresos públicos que ronda los 170 mil millones de pesos. Segundo, la centralización que hicieron del gasto en medicamentos y que han tenido dificultades para llevar las licitaciones a cabo.

Tercero y relacionada con la anterior, la mala relación del gobierno con la industria farmacéutica nacional que obligó a una reforma a la ley de adquisiciones para comprar medicamentos en el extranjero, misma que se aprobó con mucha opacidad. Y cuarto, la falta de reglas de operación del Instituto de Salud para el Bienestar, en el cual no hay claridad para afiliados, hospitales y entidades federativas en cuanto a su rol, hace que todos los procesos se hagan más lentos y entre ellos el gasto”.

Explicó que, en el gasto en salud, también existen otros programas con rezago en su gasto, como el fortalecimiento de los servicios estatales, el seguro Siglo XXI, el programa de Control y Prevención de la Obesidad y la Diabetes, y el de Vigilancia Epidemiológica.

“Estos programas tuvieron subejercicios. Es decepcionante lo que ocurre con el gasto en salud. Uno esperaría que, en épocas como estas de pandemia, se registren grandes sobreejercicios en el sector, pero no ha sido así”, comentó Campos.

MADRES

Mariana Campos explicó que el menor gasto en el Programa de Apoyo para Madres Trabajadoras es una prueba más de que en las acciones de este gobierno “no existe la perspectiva de género”, y que su menor gasto puede estar relacionado al cierre de guarderías, que al no estar operando, no sería necesario gastar tanto en ese rubro.

Sin embargo, comentó que el error estructural del gobierno fue haber desaparecido el programa de Estancias Infantiles y haberlo convertido en un subsidio. Campos destacó su experiencia directa con el anterior programa, ya que tuvo la oportunidad de observar el impacto de las Estancias Infantiles en una comunidad pobre en San Luis Potosí.

“Yo ví, literal, madres que lloraban del agradecimiento por tener la oportunidad de trabajar tiempo completo y que tenían la certeza de dejar el cuidado de sus niños en las estancias. Muchos niños no comían tres veces al día, no por pobreza de ingresos de los padres, sino porque éstos no tenían tiempo para atenderlos al tener que trabajar”, manifestó Campos.

Explicó que el programa institucionalizó una práctica común en las comunidades, que es que ciertas señoras cuidaban a los hijos de mujeres para que pudieran trabajar, y que el Coneval documentó que más del 90% de la población beneficiaria mejoró su inserción laboral gracias a las Estancias Infantiles.

“Ahora ese beneficio se perdió. El nuevo programa asume que hay oferta privada de estancias cuando no necesariamente es así; y si la hay, son caras y es probable que el apoyo sea inferior al costo de la estancia privada”.

EL RESTO DE PROGRAMAS

El agregado de 18 programas sociales prioritarios que el gobierno federal estableció en su decreto de austeridad de abril pasado ha tenido un mayor gasto en el primer semestre de 2020 respecto al año pasado.

Datos de la Secretaría de Hacienda señalan que en estas estrategias se han ejercido 183 mil millones de pesos durante enero-junio de este año, lo que representa un incremento de 63.3% en términos reales respecto al mismo periodo del año pasado.

Los programas más beneficiados en su presupuesto han sido Jóvenes Escribiendo y Construyendo el Futuro, Sembrando Vida, Pensión para Personas con Discapacidad y de Adultos Mayores.

El gasto lo influye también los Apoyos a Microempresas Familiares, que otorga créditos por 25 mil pesos a las empresas afectadas por la contingencia.

Otros programas prioritarios que han visto reducir recursos son Internet para Todos y el Banco de Bienestar. (iM-rrc)

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